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U-TREE Puerto Rico impulsa nuevas estrategias para el manejo de viveros en apoyo a la reforestación urbana

U-TREE Puerto Rico impulsa nuevas estrategias para el manejo de viveros en
apoyo a la reforestación urbana

La iniciativa desarrolla sistemas de trazabilidad, monitoreo y selección de especies para fortalecer la
producción de árboles destinados a comunidades del suroeste de Puerto Rico.

Más allá de la siembra de árboles, el programa Árboles Urbanos para la Resiliencia, Equidad y Empoderamiento en Puerto Rico (U-TREE Puerto Rico) del Desarrollo Regenerativo de Comunidades Caribeñas (CRCD) apuesta por innovar en la manera en que se producen, manejan y distribuyen las especies que formarán parte de sus esfuerzos para reforestar el área
urbana del suroeste de Puerto Rico.

Financiado por el Servicio Forestal de Estados Unidos mediante una subvención de aproximadamente $7 millones para el periodo de 2024 a 2029, U-TREE trabaja en once municipios del suroeste de Puerto Rico, desde Peñuelas hasta Las Marías. La iniciativa
promueve la arborización urbana, la restauración de espacios públicos, la educación ambiental y la participación comunitaria como herramientas para reducir los efectos del calor extremo, fortalecer la resiliencia climática y mejorar la calidad de vida de las comunidades.

Como parte del proyecto, la organización colabora en diferentes viveros, cómo lo es el vivero Finca Acosta en Cabo Rojo, donde actualmente se desarrollan procesos de germinación, monitoreo y preparación de árboles que eventualmente serán utilizados en comunidades, escuelas y espacios públicos de la región. La coordinadora de viveros de U-TREE Puerto Rico, Karina Carrasquillo Pérez, explicó que uno de los componentes más importantes del trabajo realizado en el vivero es la recopilación y organización de información relacionada con cada especie.

Personas trabajando en vivero
Vivero Puerto Rico

“Tenemos toda esta información en una base de datos donde apuntamos cuándo se recolectan las semillas, cuánto pesan, de dónde vienen y cuánto tiempo tardan. Con eso obtenemos información esencial para el manejo de las especies”, indicó. El vivero cuenta con distintas áreas especializadas, incluyendo camas de germinación, espacios de crecimiento y zonas de endurecimiento donde los árboles se preparan antes de ser trasladados a sus lugares de siembra.

Según Carrasquillo Pérez, actualmente el equipo mantiene más de cinco mil árboles en diferentes etapas de desarrollo mientras continúa experimentando con especies capaces de adaptarse a las condiciones climáticas de la región.

“Estamos experimentando qué especies aguantan mejor y cuáles se van adaptando a este calor extremo. Es algo que estamos trabajando constantemente porque queremos saber qué especies vamos a sembrar en cada lugar”, explicó.

La coordinadora añadió que el equipo también ha desarrollado procedimientos operacionales estandarizados para documentar cada etapa del proceso, desde la llegada de semillas hasta la entrega de árboles a comunidades y organizaciones colaboradoras.

Persona trabajando en vivero

“Tenemos un SOP (Standard of Operations) de todo lo que hacemos. Qué pasa cuando alguien viene a buscar árboles, cuando llegan árboles al vivero y también mantenemos récord de dónde viene cada semilla”, señaló.

Las especies producidas incluyen árboles nativos, ornamentales, costeros y frutales. Sin embargo, durante los últimos meses el proyecto ha incrementado su atención hacia especies que puedan apoyar el desarrollo de bosques comestibles en la región. Entre las especies que U-TREE cultiva en sus viveros destacan árboles frutales como la jaca (Artocarpus heterophyllus), el pajuil (Anacardium occidentale), el tamarindo (Tamarindus indica) y la acerola (Malpighia emarginata), seleccionados por su capacidad para producir alimentos y adaptarse a las condiciones climáticas del suroeste de Puerto Rico. “Cada año el enfoque ha cambiado. Estamos enfocándonos más en especies frutales para los bosques comestibles”, indicó Carrasquillo Pérez.

La producción de árboles en los viveros forma parte de una de las principales metas del proyecto: sembrar 20 mil árboles durante el periodo de la subvención. No obstante, conforme ha avanzado la iniciativa, el equipo ha concluido que el impacto no depende únicamente de alcanzar una cifra, sino de seleccionar las especies adecuadas, asegurar su supervivencia y responder a las necesidades particulares de cada comunidad donde serán establecidos.

“Cuando hablamos de los 20 mil árboles nos hemos dado cuenta de que tal vez no es necesario tener más árboles, sino manejar mejor y mantener mejor los que tenemos. El punto es que tengamos ambientes urbanos más agradables y seguros”, expresó el gerente del proyecto, Yasiel Figueroa.

Actualmente, U-TREE ha sembrado cerca de 2,000 árboles en más de 40 lugares distintos, ha incorporado más de 50 especies al paisaje urbano y continúa fortaleciendo la capacidad de producción de su vivero como parte de una estrategia a largo plazo para apoyar la resiliencia climática y comunitaria en el suroeste de Puerto Rico.